Valores estilísticos: morfología y sintaxis

  1. Valor del sustantivo en los textos 1

Los sustantivos designan las cosas y los seres de los que predicamos algo. Son frecuentes en lenguajes científicos y en textos de naturaleza expositiva-argumentativa.

El predominio del sustantivo concreto: Otorga un mayor carácter concreto al tema tratado, lo hace más cercano, perceptible o palpable. En cambio, cuando predomina el abstracto, el tema abordado, resulta menos tangible.

El predominio de la denotación hace al texto o párrafo más objetivo, pues se intenta reflejar con ella de manera fiel la realidad. La denotación se da en textos cuya función lingüística sea la referencial o representativa (textos informativos, didácticos y expositivo-argumentativos).

El predominio de la connotación hace que el texto o párrafo sea más subjetivo. Con la connotación la expresión del mundo los deseos y sentimientos tienen más interés que el contenido del mensaje mismo. La connotación se consigue mediante metáforas, metonimias o comparaciones. Se da en textos cuya función lingüística sea la expresiva (expresa sentimientos) o poética (cuida la belleza).

II. Valores del pronombre en los textos

Deíctico

El valor fundamental de los pronombres es el deíctico (pronombres personales, demostrativos y posesivos).

Deseo éste y no aquél.

Anáfora: alude al pasado textual; repite con otras palabras elementos anteriormente nombrados.

Pedro y María vendrán, ésta traerá los pasteles y aquél las bebidas.

Catáfora: se refiere al futuro; nos sitúa ante una realidad antes de que se diga en qué consiste, es decir, se refiere a algo que se va a nombrar a continuación.

Quiero informarles de esto: la situación es insostenible.

Valor cuantificador

Indican cuantificación precisa (numerales) o imprecisa (indefinidos).

En el caso de los pronombres personales que funcionan como sujeto (yo, tú, él, ella, nosotros/as, vosotros/as, ustedes, ellos/as) no hace falta explicitarlos, excepto para evitar una posible ambigüedad, puesto que su referencia ya está implícita en el verbo. Si nosotros decimos fui, comiste, salió, estuvimos, aman, sabemos perfectamente a qué persona gramatical se hace referencia. . Si se añaden los pronombres explícitamente, se produce como efecto estilístico el énfasis, es decir, el autor insiste en dejar bien claro quién ejecuta la acción.

Aunque depende del contenido, del género, etc., en general, los verbos de los textos expositivo-argumentativos suelen estar conjugados en 3ª persona; de esta manera se consigue un mayor distanciamiento y, por lo tanto, una mayor objetividad. Y dentro de la 3ª persona, es muy frecuente la forma impersonal o expresiones del tipo: es ilusorio, es bien sabido, es evidente,…

No obstante, hoy en día es frecuente encontrar textos de opinión en 1ª persona; con ello se consigue el efecto estilístico de una mayor implicación y subjetividad.

Usos trasladados del pronombre personal:

En ocasiones, puede aparecer en dichos textos lo que se denomina plural de modestia: “Nosotros pensamos que…” cuando, en realidad, se está queriendo decir “yo pienso que…”. Como puede verse, consiste en la sustitución de la 1ª persona del singular por la 1ª del plural. El valor que le aporta al texto es que el autor-modestamente queda camuflado en el “nosotros”, de manera que así atenúa, disminuye su único protagonismo y, al mismo tiempo, su opinión queda más reforzada, pues aparentemente causa la impresión de que es un colectivo de personas el que defiende esa postura.

Otras veces, la 1ª persona del plural designa exclusivamente al interlocutor en registro coloquial: ¿Qué tal vamos, cuando, en realidad, está significando ¿Qué tal vas/va tu/usted?

  1. Valores del adjetivo en los textos

El primer dato de interés en el análisis de la adjetivación de un texto es la densidad, es decir, la cantidad de adjetivos. Si un texto pretende ser objetivo empleará los estrictamente necesarios, sin embargo la proliferación de adjetivos aporta subjetividad al texto.

Seguidamente, es necesario analizar las características de los existentes:

  1. El abuso de superlativos y comparativos de superioridad aportan subjetividad al texto, pues suponen un juicio por parte del emisor de la realidad analizada, ha calificado la realidad desde un ángulo particular, individual.
  2. El predominio de adjetivos explicativos o especificativos.

2.1. Los adjetivos explicativos o epítetos

Generalmente van antepuestos al sustantivo e informan de una característica que es propia de dicha realidad y que, por tanto, no añade nada nuevo al significado del sustantivo. Con su uso el texto adquiere un tono subjetivo, de ahí que no proliferen en los textos expositivo-argumentativos, pues su finalidad es mostrar una opinión de la manera más objetiva posible.

Un tipo de explicativos son los epítetos constantes, que indican una cualidad inherente al sustantivo de manera constante: blanca nieve, roja sangre, verde hierba,…

La anteposición, orden anormal en castellano, siempre es más expresiva y sirve para dar énfasis al significado del adjetivo.

2.2. Los adjetivos especificativos: generalmente van pospuestos al sustantivo y añaden una cualidad imprescindible para identificar al sustantivo y distinguirlo de otros. Aportan objetividad al texto, lo que explica su empleo en los textos expositivo-argumentativos.

  1. Valores del verbo en los textos

 Presente de indicativo

Se utiliza cuando queremos dar una vigencia actual a lo descrito. Tanto el lenguaje publicitario como cualquier folleto que nos describa cómo es un producto, se servirán ampliamente del presente para mantener la vigencia de las características que nos están describiendo. Las descripciones científicas utilizarán este tiempo por idénticas razones de vigencia de lo que se está describiendo, como puedes comprobar en cualquier libro de ciencia (presente atemporal).

Valores del verbo en la exposición-argumentación

El tiempo verbal más frecuente es el presente, por su carácter intemporal y porque da a las afirmaciones que se hacen el rango de verdad universal, atemporal, como si todo el mundo compartiera lo que en el texto se ha expuesto:

…Los conocimientos concretos tienen un papel secundario y son intercambiables unos por otros.

Las ONG son una expresión más de una sociedad moderna y estructurada. Hacen una labor encomiable. Pero no pueden convertirse en excusa de las Estados para hacer dejación de sus deberes.

Usos expresivos de los tiempos verbales

Modo indicativo: es el modo de lo real.

Modo subjuntivo

Es el modo de lo irreal, de lo virtual, frente al indicativo que es el modo de lo real.

Valores de los Verbos

 Valores de los modos verbales

Modo indicativo

Es el modo de la realidad a través del cual se muestran las acciones de forma objetiva, de ahí que esté relacionado con la función representativa del lenguaje.

Modo subjuntivo

Es el modo de la irrealidad, muestra las acciones como probables o posibles. Su uso en ocasiones viene condicionado por la previa aparición de verbos o partículas que expresan deseo, ruego, duda o temor. Es un modo que, por lo tanto, expresa la subjetividad del hablante y está vinculado a la función emotiva o expresiva del lenguaje.

Modo imperativo

Es el modo que permite expresar una orden o exhortación, intenta influir y modificar la actitud del oyente, de ahí que su uso en los textos expositivo-argumentativos suponga una llamada de atención al lector para que tome conciencia ante determinados temas que a todos nos afectan. Este modo se haya vinculado a la función apelativa o conativa del lenguaje.

Valores del adverbio en los textos

Los adverbios son palabras invariables y léxicas que funcionan como complementos de un verbo, de un adjetivo o de otro adverbio y sirven para situar la acción, estado o proceso del verbo.

Su valor estilístico depende de su número. Son más abundantes cuanta más información quiere dar el hablante, por lo que abundan en aquellos discursos donde se quiere dar autenticidad y precisión a los hechos. De todas formas el valor estilístico dependerá del tipo de adverbios, de su clasificación semántica.

Así los adverbios de lugar (aquí, ahí, allí, enfrente, encima, debajo) y tiempo (ahora, ya, todavía, antes, entonces, después,…) presentan significación deíctica (señalan), la cual les permite situar los hechos en un espacio o tiempo determinados.

Algunos adverbios de tiempo tienen valor aspectual: aspecto perfectivo (“ya”); aspecto imperfectivo (“aún”, “todavía”). Otros adverbios de tiempo tienen un valor absoluto: “siempre”, “nunca”, “jamás”

Algunos adverbios de tiempo y lugar tienen un valor binario: “antes/después”; “delante/detrás”; “encima/debajo”,…

Los de modo (bien, mal así, -mente,…) califican la acción verbal.

Los adverbios de afirmación (sí, claro, ciertamente, justo, exacto,…) confirman la acción verbal y en ocasiones la enfatiza: Sí, tengo hambre

Los adverbios de negación (no, tampoco, nunca, jamás,…) son la marca de la modalidad oracional negativa: No opino igual que tú. El adverbio de negación tampoco presupone que se ha producido ya un enunciado negativo sobre la cuestión: Ella no va a ir y yo tampoco.

Los adverbios de duda (quizá, acaso, tal vez, a lo mejor,…) introducen oraciones dubitativas.

Los adverbios interrogativos permiten la introducción de oraciones interrogativas (directas o indirectas). En este sentido cabe destacar el uso en los textos expositivo-argumentativo de la interrogación retórica, es decir, pregunta que no espera respuesta; a veces es un recurso para afirmar

enérgicamente y en otras ocasiones pueden servir para hacer recapacitar al lector: ¿qué será de un paisaje sin hombres que en él habite de continuo y que son los que le confieren realidad y sentido?

Los adverbios de cantidad (mucho, más muy, poco, bastante, demasiado,…) matizan la cantidad.

VII. Valor estilístico de las conjunciones

 

Su valor estilístico está en función del significado que presenta cada una de ellas. Por ejemplo, y añade información; pero matiza o corrige lo dicho anteriormente; porque posibilita la explicación de alguna idea, y así sucesivamente; por ello, es muy importante conocer el significado que aporta cada nexo.

VIII. Efectos estilísticos de la oración

Oración simple

Es breve y concisa, por lo que dota al texto de rapidez e intensidad expresiva. Permite realizar una exposición sencilla, directa y contundente, de esta manera se contacta con el lector de manera inmediata.

Oraciones impersonales (carentes de sujeto)

El abundante uso de oraciones impersonales en un texto o párrafo nos demuestra que el autor no está interesado en mostrar quién el sujeto de la acción (se dice que…, se desea modificar estas conductas, es bien sabido que…), con lo cual da la sensación de que tal idea o hecho es compartido por mucha gente adquiriendo así el carácter de verdad universal. Asimismo, se consigue un mayor distanciamiento por parte del autor y, por consiguiente, una mayor objetividad.

Oraciones yuxtapuestas

Son oraciones compuestas que no presentan nexos, en su lugar aparecen comas o puntos y comas. El efecto estilístico que se produce con la yuxtaposición es similar al de la oración simple, fundamentalmente rapidez. La ausencia de nexos, asíndeton, provocan que las pausas sean más cortas y que el contenido del texto se nos aparezca con mayor rapidez y viveza en la mente.

Oraciones coordinadas

Presentan un nivel de autonomía mayor que las proposiciones relacionadas por subordinación, por lo tanto, la coordinación ofrece los contenidos sin jerarquizar (en igualdad), es decir, en igualdad de importancia. Si en un párrafo o en un texto domina la coordinación, le aporta al contenido mayor sencillez y viveza expresiva que la subordinación.

Oraciones subordinadas

Las proposiciones subordinadas se necesitan desde el punto de vista del significado. Los contenidos ofrecidos mediante subordinación están jerarquizados (unos son más importantes que otros).

La subordinación permite explicar ideas más complejas que requieren mayores conexiones lógicas o causales, de ahí que predomine en los textos expositivo-argumentativos. Así, por ejemplo, se utilizan subordinadas sustantivas y adjetivas, que dan una información más completa y precisa que los sustantivos y adjetivos correspondientes. De igual manera, en estos escritos se aportan razones o se presentan objeciones a determinadas ideas, por ello se utilizan oraciones subordinadas causales, consecutivas,…

Modalidad oracional

Definición: tipo de oración que muestra la actitud del hablante ante el mensaje expresado.

Tipos de modalidades oracionales:

  1. Enunciativa: Manifiesta conformidad (afirmación) o disconformidad (negación) con lo que se expresa. Se caracteriza por:

 Presencia del modo indicativo.

 Está vinculada al uso de la función representativa.

  1. Interrogativa: Ésta puede ser directa o indirecta. En ocasiones se trata de preguntas retóricas cuya función puede ser:

 Hacer reflexionar al lector.

 Ser una afirmación en sí misma (efectuada así, la afirmación resulta más enfática o expresiva).

 Ordenar el cuerpo de la argumentación.

 Todo depende del contexto. A veces una misma pregunta puede tener varios valores, el contexto lo determinará.

 

Está vinculada a la función emotiva y a veces a la apelativa (sobre todo cuando intenta hacer reflexionar o recapacitar al lector).

  1. Exclamativa: El hablante transmite alegría, dolor o asombro con respecto a lo expuesto. Se caracteriza por:

 Hacer uso de interjecciones y signos de exclamación, así como partículas exclamativas.

 Está relacionada con la función emotiva.

 

  1. Dubitativa: El hablante expresa duda respecto a lo manifestado. Se caracteriza por:

 Empleo de adverbios de duda: “tal vez”, “quizás”, “a lo mejor”,…

 Está vinculada al uso del modo subjuntivo.

 Su uso implica la presencia de la función emotiva o expresiva.

  1. Desiderativa: El hablante expresa deseo. Se caracteriza por:

 Empleo de adverbios o expresiones de deseo. “ojalá”,…

 Uso del modo subjuntivo.

 Implica la presencia de la función expresiva o emotiva.

 

  1. Imperativa: El hablante expresa mandato u orden. Se caracteriza por:

 Empleo de verbos en imperativo o perífrasis de obligación.

 Implica la presencia de la función apelativa

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